La vacunación en México no avanza ¿Interesa invertir en farmacéuticas con vacunas?

Hasta estos momentos, México solo ha utilizado la vacuna de Pfizer, pero se espera que pronto pueda vacunar con la de Astrazeneca y la rusa (Sputnik), aunque el gobierno azteca mantiene contactos con las chinas Sinovac y CanSino. Además, México ensaya las vacunas de Novavax y CureVac, aún sin la aprobación para su utilización y sin acuerdos de compra.

En teoría, México tiene apalabradas hasta 220 millones de dosis de cinco laboratorios diferentes, pero la realidad es que apenas ha recibido un 1% de ellas, por lo que la población no está protegida.

 

Dados los problemas de sobredemanda de vacunas y las limitaciones productivas y de distribución, donde hay injerencias políticas también, algunos inversores han pensado en hacer trading online de acciones farmacéuticas, como podrían ser las de las cotizadas Astrazeneca, Pfizer o Moderna.

 

Sin embargo, un reciente informe de Morningstar hace pensar en una subida pasajera en alguna de estas compañías. Los cálculos que se han realizado apuntan a que el mercado de las vacunas para la Covid-19 alcance un valor de 39.000 millones de dólares, y que se inviertan otros 10.000 en tratamientos. Sin embargo, en 2021 solo recibirán la vacuna unos 3.300 millones de personas cuando se estimaron 5.000 vacunas para este año.

 

Pfizer y Moderna, dos de las vacunas más utilizadas podrían ganar este año 13.700 y 8.000 millones de dólares, respectivamente. Pese a ello, los títulos de Pfizer caen cinco puntos porcentuales en lo que llevamos de año, en tanto que los de Moderna suben un 73% en 2021 y un 850% en los últimos doce meses. Los de AstraZeneca, por su parte, se apuntan un 0,25% en el año.

 

La aprobación de la vacuna ha impulsado los títulos de Moderna, algo que no ha ocurrido con Pfizer porque su negocio no depende de la vacuna. En cualquier caso, se espera que los impulsos procedentes de la vacuna no sean duraderos. La inmunidad de rebaño se espera para 2023, pero a medida que se vacunan los países que pueden pagarlas, la demanda cae porque los que no pueden pagarla están fuera del mercado.

 

Así, la demanda caerá y con ello los precios y los beneficios de las empresas que tienen la vacuna. Además, la vacuna era más una competición por ser el primero en tenerla y ganar fama, que un negocio, porque se ha impulsado la importancia social de que el tratamiento llegue a todo el mundo. Y esto supone que la vacuna tendrá que bajar de precio.

 

El ejemplo de México está claro, sin acceso a la vacuna de Moderna, y con problemas con la de Pfizer, espera recibir pronto las de AstraZeneca y negocia con la rusa y dos de las chinas. Los países no quieren o no pueden esperar. Si bien algunos países como Israel han avanzado mucho al tener poca población y haber invertido mucho en comprar vacunas, la mayoría marcha al ritmo que le dejan la producción y los precios.

 

Como apuntan los expertos, quizás el negocio para hacer trading de acciones no sea invertir en las vacunas sino en las empresas que tienen los tratamientos contra la enfermedad, como Gilead, Roche, Glaxo y Merck. Recordemos que Abott puso en el mercado un test de antígenos más barato y con resultados más rápidos que una PCR.

 

Morningstar considera que hay 10 empresas biofarmacéuticas que están caras, pero que ocho de ellas disponen de una ventaja competitiva clara: Roche, Gilead, GSK, Merck, Astrazeneca, Pfizer, Eli Lilly y J&J, lo que deja fuera a la alemana BioNTech, socia de Pfizer en la vacuna contra la Covid-19, y a Regeneron.

 

 

 

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