¿Cómo administrar las cuentas corrientes de los condominios?

Uno de los aspectos clave para una administración eficiente y transparente de los condominios es un buen manejo de sus cuentas corrientes, de ahorro u otras alternativas de inversión. Un punto crucial que no puede ser dejado al azar, dicen los expertos.

De hecho, el administrador no puede administrar los dineros de la comunidad desde la cuenta de su empresa. El inciso 3º de la Ley 19.537 sobre Copropiedad Inmobiliaria obliga a todos los condominios a mantener una cuenta corriente bancaria o una cuenta de ahorro, exclusiva del condominio para el manejo de sus recursos.

Tampoco es llegar y abrir una cuenta a nombre de la comunidad.

«La Ley 19.537 indica taxativamente, en su artículo 23, que el administrador o el comité de administración son los facultados para abrir cuentas corrientes bancarias o de ahorro a nombre del respectivo condominio. Usualmente, se le encarga al administrador hacer esta gestión ante el banco, entidad que exigirá en este caso la entrega de una abundante documentación de la comunidad», señala Jorge Wilson, presidente del Centro de Estudios Condominales.

Trámites necesarios

De esta manera, agrega, se exigen los siguientes documentos: «copia legalizada del acta de asamblea, reducida a escritura pública, en que conste el nombramiento del administrador; copia legalizada del acta de asamblea, reducida a escritura pública, en que conste el nombramiento del comité de administración y la identificación completa de la o las personas designadas por la asamblea para girar sobre la cuenta corriente; copia legalizada de las cédulas de identidad de las personas habilitadas para firmar y girar cheques; copia legalizada del RUT de la comunidad, y copia legalizada del reglamento de copropiedad de la comunidad si en este documento se establecieran normas específicas sobre el manejo de la cuenta corriente».

Ahora, ¿conviene tener más de una cuenta u otro instrumento para administrar los distintos recursos del condominio?

Explica Jorge Wilson que la ley permite que todos los recursos económicos de una comunidad, sean producto de la cobranza de gastos comunes, multas, intereses, arriendos de bienes comunes, fondos de reserva y otros, se manejen en una misma cuenta corriente bancaria o en una cuenta de ahorro, exclusiva del condominio.

Orden clave

Pero lo ideal, dice Aníbal Ahumada, director ejecutivo del Colegio de Gestión y Administración Inmobiliaria, «es que por orden y transparencia se mantenga separado el fondo de reserva de los gastos comunes».

De hecho, afirma, «la propia ley entrega más alternativas al indicar en su artículo 7 que los recursos del fondo de reserva se mantendrán en depósito de una cuenta corriente bancaria o en una cuenta de ahorro o se invertirán en instrumentos financieros que operen en el mercado de capitales, previo acuerdo del comité de administración».

Control necesario

Quien elige el instrumento de inversión, indica Aníbal Ahumada, es la asamblea de copropietarios o el propio comité de administración.

«En esto el administrador es sólo un mandante y debe ejecutar de acuerdo a la instrucción recibida».

Afirma Aníbal Ahumada, que las cuentas corrientes debieran ser principalmente manejadas por el administrador, quien es el responsable de gestionar correctamente los fondos de la comunidad. «Pero esto no significa que solamente el administrador debe firmar los cheques».

Opina Jorge Wilson que aunque la asamblea tiene la facultad para designar a cualquiera de sus integrantes (copropietarios), «lo habitual y recomendable es que esta función y responsabilidad recaiga en todos los integrantes del comité de administración, pudiendo agregar al administrador, pero firmando siempre dos de ellos».

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